Por Alejandra L. Moreno Maya*
El apoyo en silencio no es apoyo”,Catalyst
La cultura del silencio con relación a situaciones de exclusión o sexismo es uno de los desafíos que los colaboradores viven en las empresas, un lugar donde las personas sienten el reto para expresar su sentir y externar lo que están viviendo. En este ambiente existe la creencia entre las personas, que hacer algún comentario al respecto, sería motivo de observaciones por parte de sus líderes o colegas, o simplemente se sienten inseguros y callan. Asimismo, quienes viven o son testigos de exclusión evitan hablar de sus problemas, preocupaciones o desafíos en la organización, prefiriendo guardar silencio y no “levantar la voz”.
¿Cuál es el rol que tiene el hombre en la inclusión? ¿Es un aliado para promover la igualdad de género? o ¿Es promotor para fortalecer una cultura inclusiva? Son algunas preguntas que se vienen a la mente cuando se habla sobre su rol y la importancia de impulsar una cultura inclusiva en las empresas, la respuesta a las últimas dos preguntas puede ser positiva y hasta cierto punto obvia, para la primera, ¡Es necesaria e importante su participación!
Nueve de cada 10 ejecutivos consideran que el hombre tendría que ser un “aliado” o “agente de cambio” para la construcción de una cultura inclusiva, pero, en realidad existen diversos desafíos que lo orientan hacia otra dirección, a un punto donde su participación es pasiva, o bien, algunos otros prefieren quedar fuera del escenario y callar.
Catalyst lideró un estudio global con diversas empresas sobre el papel del hombre en la inclusión para conocer los motivadores y los desafíos que tienen los hombres para detener comportamientos o comentarios sexistas y excluyentes. Algunos de los resultados que se obtuvieron muestran que cinco de cada diez hombres están poco comprometidos para interrumpir comportamientos sexistas o excluyentes. Imagínate que en tu empresa sólo la mitad de tus colegas hombres estuvieran comprometidos y sólo 40% se sientan confiados para “decir algo” e interrumpirlos, eso significa que serían pocos los hombres que realmente actuarían ante esta situación.
Lo anterior resulta de las creencias y percepciones que algunos hombres consideran podrían afectarlos a nivel personal o en sus relaciones con sus colegas y pares, algunos otros creerán que decir algo no hará la diferencia.
Si te preguntarán ¿Qué harías si un colega hace un comentario sexista o excluyente en tu lugar de trabajo?, seguramente contestarías: “cuestionaría a esa persona” “le diría que lo que acaba de decir no es correcto” “lo invitaría a conocer más del tema y más de la persona”, las respuestas estarían en favor de decir o hacer algo, pero la realidad es que en una cultura del silencio las cosas cambian considerablemente, 30% de los hombres cuestionará a un colega, 35% dirá algo ante un comentario sexista y un dato que llama la atención, es que siete de cada 10 hombres recurrirán al sarcasmo o a la broma para mostrar de forma velada la conducta excluyente.
En este estudio, quienes fueron testigos o vivieron una situación de exclusión o sexismo, quisieran “tomar acciones” pues están convencidos que son situaciones y comportamientos que no deberían vivirse. Ante este hecho, 86% de los hombres están comprometidos para hacer algo y transformar la cultura del silencio en un ambiente donde se viva la inclusión.
Algunas acciones que se pueden llevar a cabo:
1) incentivar a los líderes hombres a ser embajadores y aliados de la inclusión, para compartir sus desafíos y experiencias al interrumpir los comportamientos sexistas y excluyentes.
2) invitar a más hombres para sumar esfuerzos y así fortalecer la cultura inclusiva,
3) sensibilizar a los hombres acerca de la importancia que tiene su rol para terminar con la cultura del silencio, y
4) promover programas para formar a los hombres como líderes inclusivos.
El rol que tienen los hombres en las compañías es esencial para fomentar y fortalecer culturas inclusivas. Cada uno tiene el compromiso de promover un ambiente laboral inclusivo, reconociendo la importancia de las personas y teniendo el valor de eliminar los comportamientos sexistas y excluyentes. Si todas las personas nos vemos como aliados, tendremos la fortuna de vivir en un mundo que valore y viva la inclusión.
El desafío que tienen las empresas es fortalecer sus culturas organizacionales hacia la inclusión, porque tendrá beneficios para el negocio y para las personas, lo cual se verá reflejado en el desempeño de la compañía y mayor compromiso de sus colaboradores, por lo que es un compromiso de “todos”.
Fuente:
Si quieres conocer más sobre cómo mejorar las dinámicas y las formas de comunicación entre hombres y mujeres dentro de los ámbitos laborales, te compartimos 14 frases de hombres que molestan a las mujeres.
*Alejandra Moreno es académica de la Facultad de Empresariales de la Universidad Panamericana
Nota del editor: Este texto pertenece a nuestra sección de Opinión y refleja únicamente la visión del autor, no necesariamente el punto de vista de Alto Nivel.
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